jueves, 4 de febrero de 2010

"Es mejor tener el pelo libre, que la libertad con fijador" Pedro y Pablo

Vivimos en una sociedad llena de prejuicios, una sociedad donde la perfección es belleza y donde se imponen los parámetros para ser una "persona normal". Pero que pasa cuando alguien se sale de la línea marcada, cuando alguien simplemente elije no seguir las reglas y construir su propio camino?. Los demás lo marcan de vago, vándalo, anarquista, raro, etc. sin saber que lo único que prueban con esa actitud es que no pueden aceptar un cambio, su mente no tiene la capacidad de asimilar algo que está fuera de aquellos límites marcados por esta sociedad.

Yo elejí ser diferente, aunque debo aceptar que hay veces que si me gustaría pertenecer al monton, pero luego pienso ¿Por que relajarme y disfrutar del viaje, cuando puedo coger el volante e ir por donde yo quiero?. Por si muchos no sabían yo elejí la anarquía como opción política, es cierto que no soy un anarquista de corazón, pués concidero que no hay ningúna corriente de izquiera o derecha que pueda jactarse de ser perfecta, pero la anarquía es la que más se acerca a lo que sería la sociedad perfecta. Es cierto que la mayoría de gente al verme por primera vez piensa que soy una persona de tener cuidado, pelo largo, arete, ropas generalmente fachosas y varias cicatricez en la sociedad de hoy marcan obviamente a alguien que no está siguiendo el "buen camino". Pero aquellas que se atreven a conocerme saben que no voy a asaltarles ni nada por el estilo, aunque tengo cierta actitud antisocial y vándalica, sé que me gusta llevarme con todos por esa misma razón, uno tiene que aprender a desprenderse de esa maldita mañana de tener prejuicios, de poner una etiqueta a la gente solo por que estás no se ven como la mayoría. También es cierto que existen aquellas personas que no merecen realmente estar vivos, pero yo no soy nadie para juzgar, así que mejor me alejo y mantengo la distancia para evitar cualquier tipo de problema.

¿Se imaginan como sería nuestro mundo si todos aprendieramos a no darle importancia al "que dirán"? Estoy más que seguro que los índices de pobreza bajarían drasticamente, las personas podrían ocupar su mente en cosas más productivas que en pensar si es que los nuevos zapatos quedaran bien con el pantalón que compré la semana pasada, o si a la man buenota del otro curso le gustan mis nuevos músculos que saque en el gimnasio.

Yo quería ser músico, o biker. Mas cuando se me ocurrió comentarlo con mis padres, creo que hubiera sido más fácil pedirles mil dólares que me dejen estudiar música o dedicarme al deporte. El mundo actual exige cada vez tener más dinero para poder ser "felices", comprar una casa grande, tener tres carros, tener bicicletas, instrumentos músicales, una mujer con implantes, y poder armar fiestas con bastante alcohol. Si es cierto uno se imagina que es la vida perfecta, pero que pasa con los sueños de uno? ¿Acaso si soy el gerente de una importante empresa conseguiré estar contento con lo que hago?, por mi parte NO. A mi lo que me apasiona es el deporte y la música, esas son dos cosas sin las que no podría vivir, incluso podría quedarme inválido pero si dejo de tocar u oir las canciones que me gustan, probablemente me haría emo.

Pero hay ciertas cosas que no van a cambiar tan fácilmente, es más puede que nunca cambien, aunque si yo quiero ver mejorías debo comenzar por mí mismo. Sé que muchos me odiaran después de leer esto pero espero que al menos alguien tenga los "huevos" para redireccionar su vida y ver que hay cosas más allá.

"Da otro paso no debes parar, rompe los cristales si quieres entrar, grita alegre al que no quiera oir y escrible el principio donde ponen fin" Platero y tu

Pavo

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo. Yo me identifico con esta reflexión al 100%

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